Historia de la mantilla










La mantilla es una prenda popular española consistente en un elegante tocado femenino de encaje.




Historia:

Parece que el origen de la mantilla se remonta al tiempo de los íberos, en que era costumbre que las mujeres cubrieran su cabeza con mantos o velos. Posteriormente, a lo largo de la Edad Media, se siguieron utilizando en la península ibérica diferentes tipos de tocados para cubrirse la cabeza, algunos de ellos gran influencia arabesca.

A finales del siglo XVI el uso del manto se extiende por toda la
geografía española, la evolución de esta prenda estuvo marcada por factores sociales, religiosos y climáticos, siendo en las regiones frías de terciopelo y paño, adornados con distintos abalorios por lo que cumplía una doble función: abrigo y adorno. Por otra parte, en el sur, se elaboraban con materiales suaves y ligeros, convirtiéndose así en una prenda ornamental y lujosa, pues su suntuosidad
reflejaba el poder adquisitivo de su portadora.

En el siglo XVII parece que ya era habitual utilizar la mantilla de encaje como prenda distinguida, cayendo en desuso el paño y otros materiales más toscos. En algunos cuadros de Velázquez ya aparecen las primeras mujeres ataviadas con
esta prenda, si bien su uso estaba poco extendido en las ciudades. Sin embargo, su uso no se generalizó entre las damas de alta posición hasta bien entrado el siglo XVIII tal como se aprecia en numerosos cuadros de Goya. Su mayor raigambre, no obstante, se alcanzó en el siglo XIX potenciado por la predilección de la reina Isabel II hacia ella. EN MADRID, EL EMPLEO DE LA MANTILLA ESTABA MUY ARRAIGADO A LAS COSTUMBRES DE LAS DAMAS DE LA NOBLEZA Y LA CONVIRTIERON EN SÍMBOLO DE SU DESCONTENTO DURANTE EL REINADO DE AMADEO DE SABOYA (1870-1873) Y DE SU ESPOSA MARÍA VICTORIA. EL RECHAZO HACIA ELLOS Y A SUS COSTUMBRES FORÁNEAS FUE TAL QUE LAS MADRILEÑAS SE NEGARON A LUCIR SOMBREROS CUANDO SALÍAN A LA CALLE YA QUE ERA ESA UNA COSTUMBRE DE LA NUEVA CASA REAL. EN SU LUGAR, LUCÍAN LA CLÁSICA MANTILLA Y PEINETA ESPAÑOLA. ESTE HECHO PASÓ A LA HISTORIA Y FUE CONOCIDO COMO "LA CONSPIRACIÓN DE LAS MANTILLAS".

En el siglo XX, la mantilla fue perdiendo popularidad
salvo en algunas regiones como Madrid o Andalucía donde tardó en desaparecer. En Semana Santa era tradicional que las damas se vistieran de negro portando sus mejores galas:
peineta de carey sobre la cual se ponían la mantilla negra de encaje, que se lucían acompañando a las procesiones y
visitando las iglesias de la ciudad. Hasta mediados de siglo esta tradición se mantuvo fielmente de madres a hijas;
en algunas casas sevillanas de un cierto rango social se vestían todas las mujeres de la familia, e incluso tenían siempre en reserva una mantilla por si llegaban invitadas de fuera de
la ciudad. También eran usadas en la feria de Abril, pero debido a su delicada composición fueron siendo relegadas al olvido en este contexto festivo.

Actualmente, su uso ha quedado restringido a determinados
eventos como procesiones de Semana Santa , bodas de gala, fallas o la fiesta de los toros.

Elaborado a partir de Wikipedia, Abacoarte y Protocolo.

Comentarios

Hermandad de la Caridad ha dicho que…
Interesante!!! Todos los dias se aprende algo nuevo!!! Yo no sabia todo esto!!! Ahora si se el por que de este blog!!!
sergio ha dicho que…
Pues en mi pueblo se ponen mantilla hasta las niñas para ir al colegio y no es coña