Recordando crónicas: Soledad sólo en tu nombre

A las ocho y cuarto de la tarde del pasado Viernes Santo se abrían las puertas de la Iglesia de Santiago para que la última hermandad en procesionar de nuestra Semana Santa iniciara su recorrido por las calles de Almería. En ese momento, todos los cofrades almerienses tenían el sentimiento agridulce de saber que nuestros desfiles procesionales estaban llegando a su fin. Así que la mejor manera de soportar el trance era echar el resto y disfrutar al máximo de esta cofradía en la calle.
La Cruz de guía salía puntualmente del interior del templo seguida por una gran cantidad de nazarenos de túnica negra con capa, antifaz y cíngulo rojo pertenecientes al tramo del paso de misterio del Regreso del Sepulcro. Este paso, portado por cuarenta y cinco costaleros mandados por Jorge Alonso, superó el dintel de la puerta y se presentó ante la ciudad de Almería con total solemnidad a la par que la Agrupación Musical 'Nuestro Padre Jesús de la Piedad en su Presentación al Pueblo', de Jaén interpretaba los sones del himno nacional y reviraba para tomar la calle de las Tiendas e iniciar así su recorrido. El paso, que estrenaba este año barnizado, dando así por concluida su fase de ejecución a falta solamente de la incorporación de las cartelas, recorrió los primero metros de la calle de las Tiendas con fuerza, poniendo de manifiesto el buen hacer de los costaleros y la perfecta armonía que existe ya entre la cuadrilla y esta Agrupación Musical que viene acompañándoles desde hace varios años.

En el interior del templo el autor del paso, Francisco San Román Flor, fue testigo de la salida de la hermandad y recibió numerosas muestras de cariño de hermanos de la Soledad y demás cofrades almerienses por el gran trabajo que ha realizado. San Román grabó la salida de la hermandad y su recorrido por la ciudad en una pequeña cámara de video asegurándose así tener un emotivo recuerdo de la Almería cofrade.

Tras el paso de misterio comenzaron a salir del interior de Santiago los penitentes correspondientes al tramo de la Soledad. Negros nazarenos con las vueltas de la capa en morado y el cíngulo amarillo que, en gran número, abandonaban el templo escoltando a la que, sin lugar a dudas, es la virgen más querida de Almería. Tras las mantillas y los ciriales, el paso de la Señora de la Soledad se situó para salir del interior del templo y, con el paso propio que han de marcar los costaleros de una Dolorosa como Ella, superó el dintel de la puerta con mucho mimo y dulzura mientras era recibida por cientos de almerienses emocionados al volver a tenerla tan cerca.

Este año la cuadrilla de la Merced, de la Hermandad del Prendimiento, han sido los hombres responsables de pasear a la Soledad por las calles de Almería. Con una forma de trabajar totalmente diferente a la de la Novia de Almería, Luís Pardo y sus hombres pusieron de manifiesto el hecho de estar preparados para enfrentarse a nuevos retos. Así mismo, volvió a quedar patente la hermandad que sigue existiendo entre las distintas cofradías de Almería como ya pasara treinta años atrás cuando jóvenes como Luís Pardo o el Hermano Mayor de la Soledad, Luis Criado, recuperaban para nuestra ciudad una tradición tan nuestra como es la de las procesiones en Semana Santa y compartían enseres para que todos los desfiles resultaran dignos.

El cortejo de la Soledad recorrió las más antiguas calles del casco histórico de Almería y, tras ofrecer unas estampas imborrables a su paso por José Ángel Valente, pasaron la Catedral y continuaron su caminar en busca del Paseo de Almería.

A Carrera Oficial la hermandad de la Soledad llegaba con cinco minutos de retraso, aunque éste fue más notorio cuando se comprobó que la Cruz de guía permanecía durante un prolongado lapso de tiempo en la esquina de General Tamayo y el Paseo. La Soledad no quería recogerse. La última cofradía en pasear por las calles de Almería no tenia prisa y se dejaba querer por el pueblo que manifestaba su cariño por medio de las incesantes saetas a la virgen que sonaron durante todo el itinerario o con los aplausos que ofrecían en cada una de las levantás del paso de misterio.

El discurrir de la cofradía de la Soledad por Carrera Oficial fue emocionante. En un mismo desfile pudimos ver la fuerza y el empaque de un paso como el de misterio, proclive a arrancar aplausos y la delicadeza y la sobriedad de un paso de Dolorosa que, con el solo acompañamiento musical del cuarteto anacrusa y la capilla musical de viento, también despertaba los sentimientos más escondidos en los corazones de los almerienses.

Poco a poco el cortejo fue ascendiendo por el Paseo en busca de la calle Ricardos, en donde le esperaba la hermandad del Entierro, para continuar con las últimas calles de su recorrido hasta recogerse de nuevo en la Iglesia de Santiago envueltos en el calor y la devoción de los cientos de personas que, de nuevo, se agolpaban a las puertas de la iglesia para dar su último adiós a la cofradía y, casi, a nuestra Semana Santa por este año. Ya solo resta ver procesionar al Resucitado en el día de hoy y, desde ese momento, viviremos con el gozo de la Resurrección de Cristo durante un año. Año que aprovecharan las hermandades para limar detalles y preparar una nueva Semana Santa con la que emocionar a la ciudad de Almería.

Fuente: Ideal

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