Escribiendo nuestra historia: el milagro de cuartos y el portero santo

Me gusta el fútbol y me gusta nuestra Selección. Por eso y tras el milagro de cuartos y la más que fundada sospecha de que nuestro portero es santo, no he podido resistirme a reflexionar un poco sobre el entusiasmo que esta generando nuestra Selección estos últimos días.

Foto: espanolsinfronteras


Si algo sabemos hacer los españoles cada dos años, es sentarnos delante del televisor en el mes de junio y enamorarnos de la roja. Este año, nuestro peculiar romance está durando más de lo que venía siendo habitual y con la subida de temperatura de los últimos días, también sigue subiendo la pasión. Quiero que gane España, pero soy de la generación que hasta hoy no la había visto pasar de unos cuartos de final... a mí éstos ya me han roto el corazón unas cuantas veces.

Algunos dicen que estamos haciendo historia en Europa. Yo creo que aún es pronto para decir eso. La Selección está escribiendo su historia, haber pasado de cuartos sólo lo recordaremos los españoles dentro de unos años. La Eurocopa 2008 será aquélla en la que se rompió el maleficio, pero no será nada más si el próximo jueves Rusia nos deja fuera.

Para hacer historia en Europa hay que llegar (y ganar) a la final del día 29. Los segundos (¡y no digamos ya los terceros y los cuartos clasificados!) no son recordados cuando el tiempo pasa.

Ahora, como si las viejas guerras del continente se reviviesen pacíficamente sobre el césped, Rusia es el rival a vencer para escribir el nombre de España en las páginas de oro del fútbol europeo reciente.

Entonces, jugando la final, es posible que entremos a formar parte de esa historia y asegurarnos con ello que el tiempo no borre nuestro nombre de la memoria de los aficionados.

La Selección está ahora escribiendo su historia, que haga historia en Europa dependerá de cuando y como le ponga punto a final a lo que está escribiendo.

¡A por Rusia y a por Alemania/Turquía!

Fdo.: La conspiración de las mantillas

Comentarios

Anónimo ha dicho que…
Si bien es cierto eso de que alos segundos casi nadie se acuerda, no es menos cierto que yo desde que nací nunca he visto ganar nada a la selección española absoluta. Pero para datos hisoricos hace 24 años, en 1984, llegamos a la final de la Eurocopa en París en el Campo de los Principes ante Francia y erdmos con una momorable cantada del portero Arconada ante un libre diorecto de Platiní, el mismo que se sintó con cara de gabacho impertérrito junto al Rey Juan Carlos el domingo pasado.