Recordando crónicas: La lluvia pudo con Las Angustias

La hermandad estrenó, entre otras cosas, lugar de salida ya que lo hizo desde el nuevo museo junto a la Catedral El inicio del desfile se retrasó por el peligro de nuevas lluvias que, al final, hicieron volver precipitadamente a la hermandad

EL casco histórico de la Almería volvió a vestirse ayer de cofrade para disfrutar de la atípica escena de ver salir a la Hermandad de las Angustias desde el Museo de la ciudad. El pasaje del beato Diego Ventaja, calle en la que se encuentra el museo, aparecía cuajada de público que no quiso perderse la oportunidad de ver salir a esta hermandad desde un nuevo emplazamiento.

A pesar de no tener muy clara cuál sería la hora de salida por las amenazas de lluvia, finalmente a las ocho menos cuarto la cruz de guía del cortejo de Las Angustias asomaba por la amplia puerta del museo y salía a la calle seguida por los primeros penitentes del cortejo que vestían túnica negra con capa, antifaz y cíngulo blanco y que portaban en sus manos cirios morados. En este tramo se pudo ver también a una representación de la Hermandad de Antiguos Caballeros Legionarios que, tradicionalmente, acompañan al Cristo de la Buena Muerte por ser esta la advocación que ostenta el título de patrón de este cuerpo del Ejército.

Entonces se llegó el momento de ver salir al Crucificado desde el interior del museo. El capataz del paso, José María Campos, fue dando a sus costaleros las órdenes necesarias para situarse ante la puerta y superarla hasta salir del interior del edificio. Una vez en el exterior, y tras escucharse los primeros aplausos del público y a la Banda de Cornetas y Tambores 'La humildad' de Torreperogil, interpretar el himno de España, el público pudo conocer las primeras novedades que esta hermandad ha presentado en la Semana Santa de 2008. El paso del Cristo estrena el tallado de los costeros del canasto, realizado por Verdugo, así mismo estrena cuatro cartelas para el paso que han sido realizadas por Fernando Murciano. Además, el Cristo de la Buena Muerte ha sido restaurado y estrena también la cruz sobre la que está clavado.

Con el público entregado y satisfecho por poder disfrutar de este desfile procesional de nuevo por las calles de Almería, más aun si recordamos que el año pasado no procesionó por las lluvias que cayeron sobre Almería, el cortejo procesional fue abriéndose paso por la ronda del Beato Diego Ventaja en dirección a la calle Velázquez mientras que dejaba detrás espacio para que, del interior del museo, continuara saliendo el resto de la comitiva.

Abría el segundo tramo de nazarenos la bandera cruzada representativa con los colores del mismo; Sobre fondo negro, una cruz latina en morado. Tras ella, decenas de penitentes vestidos con túnica negra y antifaz, capa y cíngulo morado salían del museo con sus cirios morados en la mano. Otras insignias que desfilaron en este tramo fueron el estandarte de las Angustias y la bacalá de la hermandad.

Posteriormente fueron las mantillas quienes salieron del interior del museo y, finalmente, el nuevo paso que porta a la Señora de las Angustias, se encaramó a la puerta del edificio y los costaleros, guiados por Alejandro Mengibar, fueron avanzando poco a poco para salir del museo y recibir los aplausos del público que permanecía inmóvil en la calle.

La Banda Municipal de Guadix interpretó el himno de España y los asistentes a la salida fueron los primeros testigos del resto de estrenos que la hermandad de las Angustias ha presentado este año. El primero de estos fue el nuevo paso para la Señora de las Angustias, que se presentó en fase de carpintería y que ha sido realizado por Francisco Bailac. El paso va iluminado con cuatro candelabros arbóreos. Así mismo, la imagen de la Señora de las Angustias ha sido restaurada y estrena una nueva cruz arbórea sobre la que cuelga el tradicional sudario. Así mismo, el manto de la Señora se ha recogido para ofrecer una imagen más acorde a la de un paso de misterio. No en vano la imagen de la Virgen de las Angustias representa el misterio de la Piedad, con el cuerpo sin vida de su hijo yaciendo sobre su regazo.

Con todo el cortejo en el exterior del museo, el público lo fue acompañando por las primeras calles de su recorrido que les llevarían desde el museo de la ciudad al convento de las Puras para, posteriormente, recorrer la calle José Ángel Valente, Arraez, la Reina y adentrarse en la calle Almedina que les llevaría a su barrio, del que no han querido separarse a pesar de modificar su lugar de salida.

De esta manera la hermandad de Las Angustias volvió a ofrecer las bellas estampas de su cortejo desfilando por San Antón, con la Alcazaba como testigo de excepción del paso de la cofradía.

En esos momentos ocurrió lo que nadie quería que pasara y comenzó a llover. Con la hermandad en su barrio el agua hizo acto de presencia y lo que comenzaron siendo unas tímidas gotas finalizaron siendo una llovizna lo suficientemente importante como para decidir regresar de inmediato al museo recorriendo las calles Regimiento de la Corona, Pedro Jover, Hospital y Velázquez la hermandad regresó al museo con un ritmo acelerado dando por finalizado, lamentablemente, el desfile procesional de este año.

La desilusión volvió a hacerse patente en los hermanos de Las Angustias que vieron como de repente tenían que poner fin a su desfile procesional por culpa de la lluvia.


Fuente: Ideal

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