Cuenta atrás en el Silencio

Tras el besamanos y besapies celebrado en San Agustín durante la jornada del domingo, cuando finalizó la misa de ocho, un gran número de personas se encontraban congregadas en la puerta del templo.

Eran las dos cuadrillas de la Hermandad y un nutrido grupo de personas que no querían perderse el momento.

Cuando los cultos terminaron, la Hermandad de Silencio cobró una actividad frenética en la que a la vez que se desmontaba el besamanos y besapies, se colocaban los varales al paso de la Virgen (en la imagen vemos el palio aún en el suelo durante la jornada del domingo), se hacían costales y se ponían fajas en el patio del colegio...


Mientras se iniciaba el montaje del palio, los costaleros del Descendimiento realizaban el último y más delicado de los ensayos: la salida y la entrada al templo.

En definitiva, comienza la cuenta atrás para el Jueves Santo en la cofradía del Silencio.

Comentarios