Originalidad y sentimiento en el XXV Pregón del Costalero

La tarde del sábado 7 de marzo, los que paseaban por la avenida Obispo Orberá sobre las ocho y cuarto de la tarde se detuvieron frente a la puerta del colegio de la Compañía de María.

La Banda de Cornetas y Tambores “La Humildad” de Torreperogil (Jaen) tocaba a las puertas del colegio varias marchas procesionales que hicieron que se pararan a su alrededor más de una treintena de personas que, sorprendidas, observaban la escena.

Tras este pequeño anticipo de lo que sería el concierto posterior, en el templo de la Compañía de María se ultimaban los detalles para la celebración del XXV Pregón del Costalero celebrado por la Hermandad de las Angustias.

La presentación del pregonero realizada por Antonio Andrés Díaz Cantón derrochó originalidad al situarla como si fuera un flash-back de un año posterior. Tras esto, Alberto Ortega García, ocupó el atril y se dispuso a entonar su pregón.

El pregón pronunciado por Alberto combinó la prosa y el verso, expuso su visión sobre lo que debe y no debe ser el mundo del costal y terminó con lo que él llamó el “credo del costalero”. Tal fue el entusiasmo y la pasión que tenían sus palabras, que a lo largo de su intervención hasta 3 veces fue aplaudido por los allí presentes. Finalizado el pregón, se le impuso el escudo de la oro de la Hermandad.

En otro orden de cosas, se comunicó que el concurso fotográfico se declaró desierto para el primer premio y que el segundo había recaído sobre el fotógrafo Baltasar Gálvez del Águila, a quién se entregó un reconocimiento.

Como broche final, la ya mencionada Banda de Torreperogil entró en el templo y, tras dejar sus gorros en el suelo en señal de respeto, ofreció el esperado concierto.

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