Recordando crónicas: Domingo de palmas y aplausos

La cofradía de 'La Borriquita' abre los días de Semana Santa acompañada por el buen tiempo y miles de almerienses en la calle.

Acercarse a las inmediaciones de la iglesia del Espíritu Santo era disfrutar de la Semana Santa de Almería en estado puro. Bajo un sol de justicia, propio del clima almeriense, y con el calor añadido de los cientos de personas que abarrotaban Tirso de Molina y Canga Argüelles, la cofradía de 'La Borriquita' se preparaba para abrir oficialmente la Semana Santa. Tenían prevista la salida a las 11 de la mañana aunque el trasiego era notorio desde mucho tiempo antes. A las diez y media los costaleros se metían debajo de los pasos y los trasladaban desde un local provisional hasta la puerta de la iglesia en la que, este año, no se montó la carpa de los últimos años. Mientras, en el interior del templo, se procedía a la bendición de las palmas y a organizar las filas del cortejo para iniciar el desfile.

Por fin, a las once y cuarto de la mañana, el singular sonido de las campanillas se escuchaba en la calle y encendía la emoción del público ante la inminencia del inicio de la procesión. La cruz de guía que abría el cortejo salió del interior de la iglesia y, tras de ella, decenas de niños vestidos de hebreos portando palmas en las manos. Ver a tanto niño en las filas de la Borriquita puso de manifiesto el cariño que toda la ciudad de Almería le tiene a esta Hermandad que es, al fin y al cabo, la mejor cantera posible en la que iniciar a los chavales en el amor a la Semana Santa. Tras la importante cantidad de niños se situó el estandarte del tramo precediendo a la salida del primero de los pasos, el de la triunfal entrada de Jesús en Jerusalén.


El alcalde capitalino, Luis Rogelio-Rodríguez, hizo la primera 'llamá' a la cuadrilla del cristo y, tras levantar al cielo, los costaleros iniciaron la marcha para abandonar Tirso de Molina. El paso de Jesús de la Victoria iba adornado con claveles y rosas blancas y le acompañaba musicalmente la Agrupación Musical Virgen del Mar de Huércal de Almería. Pasito a paso el Señor de la Victoria reviró para encarar la calle Jiménez Canga Argüelles y continuó avanzando para recorrer las calles del nuevo recorrido que la cofradía ha diseñado para este año.

Del interior de la iglesia comenzaron a salir entonces los penitentes del segundo tramo. Nazarenos de túnica y antifaz blanco, los de la cofradía de 'La Borriquita', que iban acompañados por los de otras Hermandades que, tradicionalmente, procesionan con esta cofradía en un insuperable ejemplo de hermandad. Tras las insignias del tramo se abrió hueco para que el paso de la Virgen de la Paz comenzara a recorrer los primeros metros. Así que, con la cuadrilla preparada para iniciar la marcha, el alcalde volvió a tomar el llamador y mandó la primera 'levantá' del paso.

La Agrupación Musical San Indalecio de La Cañada interpretó el Himno de España y la Señora de la Paz, talla anónima del s. XVIII, comenzó a avanzar entre los aplausos de la gente. Luego la agrupación musical interpretó la marcha Virgen de la Paz y, con ella, el paso de palio reviró para seguir a la estela de penitentes que lo precedían. El coqueto paso de la Virgen de la Paz iba finamente ornamentado con rosas blancas, a juego con todo el conjunto en el que el palio es de malla, como los respiraderos, y los varales son de color dorado.

La multitud de almerienses que habían abarrotado este primer tramo del recorrido de la procesión acompañaron a la cofradía en su itinerario. Este año 'La Borriquita' ha modificado su recorrido y, en lugar de bajar por la calle Altamira -como venían haciendo desde que se establecieron en la iglesia del Espíritu Santo-, cruzaron esta calle siguiendo por Canga Argüelles para, antes de salir a la Rambla, girar a la izquierda para tomar la calle Padre Juan Aguilar. Después tomaron Paco Aquino, cruzaron la Rambla y, pasando por Santos Zárate y Alcalde Muñoz, llegaron a la Puerta de Purchena y regresaron al Casco Histórico de la ciudad, por el que no pasaban precisamente desde que la hermandad eligió como sede canónica la iglesia del Espíritu Santo.

A la una de la tarde la Cofradía de la Borriquita entraba en carrera oficial. Antes había pasado por la plaza de la Virgen del Mar y por las nuevas tribunas que el Ayuntamiento ha instalado a lo largo de General Tamayo y que se encontraban pobladas de público.

El Paseo, por su parte, también se encontraba abarrotado de almerienses que aplaudieron el paso del cortejo y el gran trabajo que realizaron las dos cuadrillas de costaleros portando sobre su cuello a las primeras imágenes del Domingo de Ramos.

Texto: José Leyva, Ideal.

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