Recordando crónicas: La Estrella hace barrio en Regiones

La calle Alta de la Iglesia y sus alrededores, en el almeriense barrio de Regiones, era un hervidero de cofrades que aguardaban el inicio del desfile con la emoción de poder ver, de nuevo, a los dos pasos de la Hermandad de la Estrella en la calle. A las seis menos cuarto de la tarde se abrían las puertas del patio de San Isidro Labrador y la Hermandad de la Estrella comenzaba su desfile procesional envuelta en el calor de los cientos de almerienses y vecinos que quisieron estar presentes.

Poco a poco, la cruz de guía y los nazarenos se alejaban del templo para que, tras ellos, se aproximara a la puerta el primero de los pasos de la cofradía, el de Nuestro Padre Jesús de las Penas, al que ya se conoce en la ciudad popularmente como 'El caballo'.

José Antonio Cabrera, capataz del primer paso, dirigió a su cuadrilla para sortear el dintel de la puerta y, con mucho mimo, presentó el misterio a la ciudad de Almería. La banda de cornetas y tambores Santa Cruz interpretó la Marcha Real mientras el paso salía a la calle y los aplausos comenzaron a escucharse en el barrio de Regiones.

Instrucciones.
Una vez en la calle y con el paso arriado, el alcalde capitalino, Luis Rogelio Rodríguez-Comendador, se encargó de realizar una 'llamá' a la que los costaleros respondieron con fuerza levantando al cielo al Señor de las Penas y arrancando un nuevo aplauso del público que se encontraba disfrutando de la salida. El Señor de las Penas, obra del imaginero Luis Alberto García Jeute, se posaba sobre un monte de claveles rojos en su impresionante paso de misterio, en ejecución, y que será una de las joyas del patrimonio de la Semana Santa almeriense una vez esté concluido.

A continuación comenzaron a salir los nazarenos correspondientes al tramo de la Virgen de la Estrella. El hábito, igual que el de los nazarenos del primer tramo, es túnica blanca de capa, antifaz y cíngulo de terciopelo azul marino. Tras ellos salieron del interior del patio escolar las mantillas, presidencia y los ciriales anunciando la inminente llegada del paso de palio. Manuel López Álvarez, capataz de la cuadrilla que carga sobre su cuello a la Reina de Regiones, daba las instrucciones necesarias para sortear la puerta. La salida del palio fue tan espectacular como todos los años e hizo romper en un enfervorizado aplauso a los almerienses que no se habían movido de Alta de la Iglesia. Acompañaba musicalmente al paso de la Estrella la Agrupación Musical Santa Cecilia de Sorbas, tal y como viene haciendo desde hace varios años. La Señora de la Estrella iba engalanada con orquídeas blancas bajo su palio azul marino que espera se inicien las labores de bordado del mismo.

La Hermandad de la Estrella se encaminó hacia la calle Santiago y, por primera vez, se dirigió a otras calles del barrio de Nueva Andalucía como Lope de Rueda y Francisco García Góngora. Este cambio de itinerario ha sido todo un acierto de la cofradía que inicia su desfile procesional recreándose entre sus vecinos y llevando la Semana Santa a rincones de la ciudad que no la conocían.

Posteriormente, la cofradía alcanzó la calle Gregorio Marañón para, desde ahí, bajar por la Rambla en busca de la calle General Tamayo, antesala de la entrada en el Paseo.

A las nueve y media de la noche, y cumpliendo el horario establecido, se solicitaba la venia en el palquillo de horas de carrera oficial y, tras su concesión, la cruz de guía y los nazarenos de túnica blanca y capirote, cíngulo y capa azul marino, entraban en el Paseo para cumplir con la obligación, y el derecho a la vez, de procesionar por carrera. El discurrir del cortejo por este oficial tramo de los desfiles de nuestra ciudad fue tan solemne y brillante como en ocasiones anteriores. La perfecta uniformidad y el orden en las filas fue la mejor antesala al paso del palio de La Estrella. Escoltado por la Guardia Civil, el trono de La Estrella era suavemente mecido por sus costaleros que engarzaban uno tras otro paso a los sones de Santa Cecilia de Sorbas.

En perfecta armonía, música y cadencia de pasos conformaban el avanzar del palio por el Paseo ante la atenta mirada de los cientos de almerienses que ocupaban las tribunas y las aceras disfrutando de una espectacular tarde-noche del Domingo de Ramos que comenzaba con el paso de la Hermandad de los Ángeles, La Estrella a continuación, y que cerraría el desfile de la Hermandad de la Cena.

Texto de José Leyva en el Ideal.
Foto: M.Manzano.

Comentarios

Anónimo ha dicho que…
No es Diario de Almería, sino IDEAL.
Lola Haro Gil ha dicho que…
¡Editado!

Gracias por el apunte,

LoLa