Crónica: ¡Viva la Virgen del Mar!

Tras los cultos celebrados a lo largo de toda la semana de Feria, la Virgen del Mar, Patrona de la ciudad, salió a las calles en procesión para realizar su itinerario habitual.

Para recibir a su Señora, los almerienses fieles se engalanaron y esperaron la salida, que se inició con la Cruz Guía a la que acompañaban dos faroles.

La emoción estaba servida entre todos los presentes que esperan siempre este día a lo largo de todo el año, para ver a su Virgen que llegó del mar. Rostros sorprendidos y visiblemente afectados porque para ellos, es un momento especial y después de haber ofrecido flores a su Patrona un día antes, ahora tienen la oportunidad de contemplarla de cerca mientras suena su himno de fondo.

Multitud con devoción.
La Procesión de Alabanza de la Virgen del Mar, salió desde su santuario a media tarde mientras era contemplada por todos aquellos devotos que año tras año acuden a esta cita incluso desde fuera de la ciudad.

Su salida fue aplaudida mientras un coro de fuegos artificiales saludaban con sus sonidos y colores a la Patrona que estaba más hermosa que nunca al contemplar la expectación y fervor que desprendía su paso por las calles.

Marcando el paso y custodiando a la imagen tres bandas de música -la Agrupación Musical la Salud de Granada, la Banda Santa Cecilia Sorbas y la Banda Municipal Almería-, iban tocando para la Virgen su Himno para continuar en distintos tramos del recorrido con otras marchas procesionales que hacían más solemne y especial el acto.

La larga comitiva de representaciones que precedían a la Virgen pertenecían a diversas cofradías de la provincia que presentaban su más sincero fervor en este recorrido, mientras las campanas de las iglesias de Santiago y San Sebastián tocaban al unísono y lanzaban pétalos y estampas sobre el trono de la Virgen.

El incienso rodeaba todo el ambiente de devoción que a todos les resultaba familiar y típico de la época de Semana Santa, sólo que en esta ocasión concreta era para ver únicamente a su Patrona.
Recorrido alterado.
Entre vítores y aplausos recorrió las calles para regresar nuevamente a la Plaza Santo Domingo , lugar que se convierte por unas horas en el centro de atención y de todas las miradas de los atentos fieles.

Ella, más bella que nunca, iba en un trono perfectamente engalanado por varas de nardos que destacaban el color del manto de la Virgen.

Una multitud de personas se concentraron en distintos puntos para presentar sus respetos y devoción, entre los que destacó Puerta Purchena que recibió a la imagen cantando su himno, mientras muchas personas creyentes se emocionaban ante este improvisado homenaje.
«Llevo 45 años viniendo a verla y me parece la más preciosa de todas, es una emoción que no sé explicar», confesó Esperanza devota de la Virgen que apareció en la playas de Torregarcía.

Pero lo que siempre ha sido el itinerario habitual de esta procesión, se vio alterado por las obras en las que está inmersa la capital, recortando algunos tramos como -la calle General Tamayo- y alargando otros. Este cambio no supuso ninguna alteración y todo se sucedió con la mayor de las normalidades, mientras la virgen se paseaba orgullosa de sus fieles que un año más sin importarles nada acudían en la cita anual de sus fiestas.

Un acto religioso que sigue llenando las calles de la ciudad porque «esto es lo que necesitamos tal y como está hoy en día la vida, necesitamos devoción para vivirla intensamente», declaró Miguel Tijero, Hermano Mayor de la Hermandad del Rocío, que acudió fiel a su cita.

Entre gritos y vítores los almerienses se concentraron en las calles de la ciudad cantándole y demostrando que siguen teniendo devoción por su Virgen y que la fe no se ha perdido. No hay impedimento que pueda romper ningún año esta cita.

Texto e imagen: Ideal Almería.

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