Comienza el Quinario en honor al Cristo de la Redención del Silencio.

La Hermandad del Silencio se encuentra ya plenamente inmersa en los cultos y preparativos previos a la Semana Santa.

El pasado viernes, no se pudo realizar el Vía Crucis por las calles del barrio debido a que la lluvia hizo acto de presencia durante la tarde y no se quiso correr el riesgo de que comenzara a llover de nuevo una vez que los fieles y la imagen estuvieran en la calle. Así pues, se decidió realizar el Vía Crucis por el interior del templo de San Agustín.

Y ya en la noche de ayer (lunes), arrancó el Quinario en honor a su titular, el Cristo de la Redención. Con una estructura y ambientación similar a la de años anteriores. El acto se desarrolla en un ambiente sobrio e intimista, que invita al recogimiento de los asistentes a través de la creación de un espacio de auténtica reflexión. El Cristo tendido delante del altar es iluminado por un haz de luz, el resto de la iglesia permanece en penumbra, sólo iluminada por algunos cirios convenientemente situados en el altar.

Este año, las reflexiones para los cinco días del Quinario versaran sobre las cinco llagas de Jesús. El lunes reflexionó sobre el perdón. Se abordó este tema desde la perspectiva del que lo solicita para apaciguar su espíritu y desde la de la persona afrentada, que debe aprender a concederlo y saber separar el acto que le ha causado el dolor de la persona que lo ha proferido.

El Quinario se prolongará hasta el próximo viernes. El sábado tendrá lugar la Función Principal y, tras esta, se celebrara la cena de Hermandad anual.

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