Fotogaleria de la Virgen del Carmen.

La edición digital de Ideal publica la primera fotogalería con motivo de las procesiones en honor a la Virgen del Carmen celebradas en los últimos días.



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Pescadería veneraba, como cada 16 de julio, a su Patrona, la Virgen del Carmen, que lucía como una almeriense de honor por las calles del barrio. Y es que, horas antes era el propio alcalde de la ciudad, Luis Rogelio Rodríguez-Comendador, el que le concedía el escudo de oro de Almería.

Pocos notaron la diferencia porque, para los vecinos del barrio, la grandeza de la virgen marinera reside precisamente en que es ella la que les confiere un tratamiento especial, la que vela por ellos, por su bienestar y por su seguridad en la mar.
A las seis y diez de la tarde se abrían las puertas de la iglesia de San Roque y aparecía, al fondo del templo, la imagen de la Virgen. La cruz de guía era la primera en salir de la parroquia y la encargada de abrir el desfile procesional. Cuales camareras, pero sin la negra mantilla, las integrantes del coro rociero de la Hermandad de la Virgen del Carmen de Pescadería, ataviadas con vestidos de faralaes blancos y grandes lunares rojos, lideraban la comitiva, que este año contó con una representación de la Corporación municipal.

Al concejal de Seguridad y Movilidad, José Carlos Dopico, se sumaron la concejala del Grupo Socialista Paqui Gutiérrez y la asesora socialista Anyes Segura, que caminaban junto a las autoridades civiles, religiosas y militares. Y, a continuación, el estandarte de la hermandad y la talla de la Virgen del Carmen, que recibía a cada paso los aplausos y vivas de los presentes y que estuvo acompañada durante todo el desfile procesional por la Banda de Música 'Los Iris' de Instinción.

El himno nacional y un sinfín de cohetes que lo embargaron todo de olor a pólvora recibieron en la plaza San Roque a la imagen marinera, no sin antes mantener en vilo a todos los presentes en el lugar puesto que la estrechez de la puerta de salida del templo y la altura de los arcos obligaron, como siempre, a los costaleros a lucirse mientras se oían entre los asistentes vítores a la Virgen del Carmen.

Destacaron también, entre los fieles, algunas devotas con los ojos tapados con una venda para seguir la procesión, sin duda, encomendadas a alguna promesa que guarda un importante sacrificio.

Sobre la media luna de plata, a juego con la orfebrería, la talla de la virgen de Pescadería resplandecía aún más sobre un lecho de flores: centros de rosas blancas y rosas a sus pies, claveles blancos, naranjas y amarillos en el frente del trono y claveles blancos flanqueándolo.

Y, en su vestimenta, alguna novedad, como el percherín nuevo firmado por Valentino, así como su recién estrenado escudo de oro de la ciudad de Almería.

Bajo un sol de justicia, aunque hacía menos calor que otros años, la talla de la virgen marinera iniciaba su recorrido desde la plaza San Roque hasta el puerto pesquero con un cambio en el itinerario tradicional. La procesión recorrió las calles Hipócrates, Jarcia, Linneo y Puntal hasta desembocar en Cordoneros, donde le esperaban la mayoría de los fieles para emprender camino hacia la N-340 y llegar al recinto pesquero.
Allí, este año le esperaba la nave 'El Nene' para pasearla por la bahía de Almería. Al llegar a los locales, los costaleros se afanaron en la tarea de bajarla del trono de la procesión terrestre y prepararla para el desfile marinero, que fue secundado por numerosos barcos y lanchas por el recorrido acuático.

Después de una hora en la mar, la Virgen del Carmen llegaba de nuevo a puerto y emprendía el itinerario de regreso desde el recinto pesquero hasta la calle Cordoneros, la plaza D. Marino, Juan Goytisolo, Estrella Polar, avenida del Mar, Rosario, Hipócrates y plaza San Roque hasta el templo.

La procesión ponía, así, el colofón a una semana de celebraciones que comenzaron el viernes 9, con el besamanos a la Patrona de Pescadería y los actos religiosos, que incluyeron una misa ofrecida a los fallecidos en el mar.

El pregón de la Virgen del Carmen, el sábado 10, corrió a cargo de Aureliano González Urrutia y, el domingo, tenía lugar la imposición de medallas a los nuevos cofrades, tras una misa que estuvo ofrecida a los mayores del Centro Social de la Tercera Edad del barrio.


Texto: M.C. Callejón en Ideal.

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