Las hermandades y cofradías arropan la Custodia en la procesión del Corpus.

Centenares de personas acompañaron el cortejo procesional desde la Catedral en una tarde calurosa pero agradable · Desde muchos balcones, engalanados para la ocasión, se lanzaron pétalos de flores.

Hace mucho tiempo que dejó de ser uno de los tres jueves que relucían más que el sol, y aunque el sol apretó con el máximo rigor a lo largo del día, hizo un pequeño descanso en esas horas vespertinas que dejan paso a las cálidas noches almerienses para acompañar plácidamente la salida procesional del Santísimo Sacramento en la festividad del Corpus Christi. Un cortejo procesional que estuvo marcado por la gran respuesta de las hermandades y cofradías de la ciudad, penitenciales, de gloria, patronales y eucarísticas, así como numerosos almerienses que participaron en él.

Sin duda, uno de los momentos más bellos para contemplar el paso de la procesión es la calle Eduardo Pérez, por el que descendió hacia Real tras hacer su salida desde la S.A.I. Catedral de la Encarnación. Por la mañana se había celebrado en el primer templo de la Diócesis la Misa Estacional presidida por el obispo Adolfo González Montes, y por la tarde hubo canto de Vísperas antes de la salida de la procesión. La puesta de sol, dejando caer sus rayos sobre la Custodia procesional que el prelado Alfonso Ródenas encargó en 1964 en el taller madrileño de Puigdoller, unida al aroma del mastranzo arrojado por los operarios de la empresa de parques y jardines, las notas musicales de la Banda Municipal y los cantos eucarísticos de religiosos y laicos, envolvieron la atmósfera de paz y espiritualidad. A la solemnidad hubiera contribuido un poco más la retirada de los dos contenedores de basura situados en la calle, pero esto no fue impedimento alguno para la buena organización de la procesión. Tampoco fue impedimento alguno el error en el recorrido oficialmente comunicado, puesto que la mayoría de personas participaron de forma activa en el cortejo, acompañando la Custodia, siendo menor la presencia pasiva en las aceras del recorrido.

La respuesta de las cofradías fue muy destacada, con una numerosa representación de sus juntas directivas así como el pleno de la Agrupación con su presidente, José Antonio Sánchez Santander, al frente. También fue numerosa la participación de los representantes del clero, sacerdotes, seminaristas y religiosas, presididos por monseñor González Montes, obispo de la Diócesis. Cerrando el capítulo de autoridades, la Corporación Municipal bajo mazas con todos los concejales del equipo de gobierno, salvo el alcalde de la ciudad, que se encontraba fuera de Almería, y representantes de la Policía Local.

Texto: José Manuel Quesada en El Almería.

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