¿Por qué será?

¿Será que estoy lejos de España?
¿Será que el trabajo de las últimas semanas me está afectando más de la cuenta?

Sea lo que sea, la cuestión es que desde que empezó Noviembre mi cabeza no piensa nada más que en Navidad: luces en las calles, decoración de escaparates, ideas para regalar... Es cierto que gran parte de estos pensamientos los tengo durante mis horas laborales porque que la empresa donde trabajo es la responsable de la instalación de las luces que decorarán la ciudad a partir del 1 de Diciembre o de la organización del Jule Market (mercado de Navidad), pero es que cuando llego a casa mi mente más o menos sigue pensando en lo mismo...

Los blog de los jóvenes cofrades de Prendimiento o Unidad no "ayudan" precisamente a pensar en otra cosa: ellos ya han empezado con el montaje de belenes. Vía Facebook, los eventos organizando comidas o cenas de Navidad con amigos y compañeros se suceden. Y las cofradías hace ya meses que venden lotería de Navidad.

Todo apunta ya hacía esos dulces días de final de año en que nos reunimos con la familia y amigos y nos hacemos promesas de cambio a mejor (con mayor o menor éxito una vez que llega el momento de ponerse a cumplirlas el 1 de enero, jejejeje), todo apunta ya hacia la Navidad.



P.D.: Y sí, mientras escribo estas lineas, en mi casa suena un villancico de fondo pese a que aún estamos en Noviembre. 


Comentarios

Montesinaí ha dicho que…
Ánimo, esta época es joia, pero el regreso a casa por navidad es lo más bonito que recuerdo..es como el anuncio del turrón, con toda su esencia! ya te queda menos!