La playa de Torregarcía acoge a la Virgen del Mar en el lugar de su hallazgo.


Las estimaciones oficiales facilitadas por el Ayuntamiento de Almería cifran la asistencia a la Romería de la Virgen del Mar en unas 7.000 personas. Tal vez fueran menos o algunas más. Probablemente no importe el número sino la devoción de cuantos participaron en la conmemoración del 509 aniversario de la aparición de la Virgen del Mar en la playa de Torregarcía, marcada por un día espléndido que contribuyó a la fiesta religiosa y al desarrollo de una jornada de tranquila convivencia en un paraje único como es el Parque Natural Cabo de Gata.

El obispo de la Diócesis, Adolfo González Montes, presidió la Eucaristía en la ermita levantada en 1951 en honor de la Patrona. "La libertad religiosa no puede ser nunca coartada para suprimir la libertad de expresión a cada una de las religiones, y en este sentido nosotros anunciamos que donde hay salvación es en Jesucristo, porque sólo Él ha resucitado de entre los muertos", destacó el prelado en su homilía. También recordó que la Virgen María está siempre en medio de la Iglesia. "Es necesario que esta convicción de fe no nos abandone. Ella es la gran figura maternal de la Iglesia y la gran intercesora. Por ello, acudamos a la Virgen del Mar, presentémosle nuestras necesidades, descubramos nuestros corazones a la Madre de todos".

Tanto el alcalde de la ciudad, Luis Rogelio Rodríguez-Comendador, como miembros de su equipo de Gobierno; Clara Inés Rodríguez, en representación del Partido Socialista, y Javier Aureliano García, vicepresidente de la Diputación, siguieron la celebración eucarística en el interior de la ermita. También lo hicieron el comandante Naval y los miembros de la hermandad patronal encabezados por Antonio Salinas. El alcalde destacó el espléndido día que todos los asistentes a la romería pudieron disfrutar. "Es un día de sol magnífico. La gente está poblando toda la playa y disfrutando de un día de hermandad y convivencia para disfrutarlo en toda su extensión".

Una vez finalizada la misa fueron cientos de devotos los que accedieron al interior de la ermita para contemplar de cerca la imagen de la Virgen y pedir la bendición de rosarios y otros artículos religiosos por parte del obispo. Precisamente, junto a la ermita se situaban varias personas de la hermandad para facilitarlos a quienes deseaban adquirirlos. Éste no fue el único puesto de venta instalado porque, como todos los años, también hubo un mercadillo en los alrededores que no quiso perderse la concejala y parlamentaria andaluza del Partido Popular Aránzazu Martín. Junto a la torre que da nombre a la playa se situó el dispositivo de seguridad de la Romería con miembros de la Guardia Civil, Policía Local, Protección Civil, Bomberos y servicios sanitarios.

Sorprendió este año la ausencia de las atracciones infantiles, con la única instalación de un castillo hinchable, y la del grupo municipal de folklore, que muchas personas mayores esperaron pacientemente; aunque la mayor sorpresa fue la de un pequeño helicóptero de la empresa almeriense Helifilm, utilizado durante la pasada feria, que sobrevoló el paraje con una cámara y extraordinaria precisión.

Texto: José Manuel Quesada en el Diario de Almería.


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