Eucaristía y procesión con la reliquia de San Indalecio por el claustro catedralicio.



La reliquia de San Indalecio, patrón de la Diócesis y de la ciudad, centró la celebración ayer tarde en la S.A.I. Catedral de la Encarnación en conmemoración del varón apostólico que llegó para predicar el Evangelio y estableció su sede episcopal en Urci, actual Pechina. La solemne ceremonia litúrgica, en la que intervino la Coral Virgen del Mar, fue presidida por el prelado Adolfo González Montes y concelebrada con el deán de la Catedral, Juan Torrecillas; y contó con la presencia del alcalde de la ciudad, Luis Rogelio Rodríguez-Comendador, acompañado por numerosos concejales del equipo de gobierno y una representación del partido socialista en el Ayuntamiento; así como el subdelegado del Gobierno, Andrés García Lorca. También destacó la asistencia de los miembros de la Agrupación de Hermandades y Cofradías con su flamante presidenta, Encarnación Molina, al frente y una destacada representación de cofrades de Estudiantes, Prendimiento, Perdón y Soledad junto a hermanos de otras cofradías. Pese a esta importante presencia y tradicional colaboración en la organización de este acto, el obispo olvidó en su saludo inicial nombrar al colectivo que representa a las hermandades de la ciudad.

En su homilía, monseñor González Montes habló de la tradición y la leyenda que otorgan a San Indalecio el comienzo de la evangelización en Almería. Ante las dificultades que hoy atraviesa la sociedad, manifestó el prelado, hay que resaltar la eficaz siembra de los primeros evangelizadores. "Por ello, hoy es necesario la vuelta a aquellos valores y virtudes como la capacidad de sacrificio y esfuerzo o la búsqueda del bien común como pauta de conducta para superar esta situación de crisis económica y de valores". Una sociedad que hace del placer criterio de vida, no tiene futuro alguno, continuó el obispo, para referirse a la desforada reivindicación de derechos que se halla en el fondo de la crisis junto al despilfarro, la ambición desmedida y las proclamas demagógicas de quienes las abanderan. También destacó el prelado almeriense el "principio social y virtud moral de la solidaridad, fundamento mismo del crecimiento de los hombres".

Varios centenares de fieles llenaron el primer templo de la Diócesis y participaron en la procesión que se realizó por el claustro con la reliquia del santo portada por su sucesor González Montes. Tras la cruz parroquial y ciriales, formaron los fieles en dos filas, cofradías, seminaristas, Cabildo Catedralicio, obispo y autoridades. Aunque los últimos años se realizaba una procesión por las calles próximas a la Catedral con la imagen del Patrón el domingo más próximo a su festividad, en esta ocasión se ha hecho coincidir con ésta y la inauguración del Museo que tuvo lugar al finalizar el recorrido procesional.

Texto: José Manuel Quesada en el Diario de Almería.

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