Inusual orden en el salto de la reja en El Rocío.



A las 3.28 horas de la madrugada del lunes fue el momento en el que los almonteños saltaron la reja que les separa de la Virgen del Rocío para iniciar la procesión de la Blanca Paloma por las calles de la aldea, momento cumbre de la romería que cada año se celebra coincidiendo con la festividad de Pentecostés. El salto se ha producido 38 minutos más tarde que el año pasado.

Justo después de que el pueblo de Almonte cumpliera con este ritual, que convierte a la romería de la virgen del Rocío en una de las manifestaciones marianas más singulares de España, se ha despertado el fervor y el júbilo entre los miles de romeros que han llegado desde rincones de todo el país hasta la aldea almonteña. Los cantores, vítores y salves hacia la Virgen no han cesado en el interior del templo y han avivado la expectación de las personas que aguardaban en los alrededores de la ermita la salida del palio desde las primeras horas de la tarde.

Durante los momentos previos al salto de la reja los fieles de la Blanca Paloma han protagonizado una tensa espera en el interior de la ermita con continuos forcejeos entre aquellos almonteños que han competido por tener el privilegio de ser el primero en tocar el manto de la Virgen.

La norma dicta que para que se produzca el salto se debe dar una circunstancia concreta: el simpecado de la hermandad Matriz de Almonte debe cruzar el dintel del templo rociero tras el rezo del rosario en el que participan las 110 congregaciones filiales. En ese momento, los vecinos de este municipio onubense tienen el permiso para lanzarse en bandada sobre la Blanca Paloma.

Para evitar que se produjeran incidentes entre las personas que, en ocasiones, no respetan las normas e intentan dar el salto antes del momento establecido, los propios almonteños crearon un cinturón de seguridad bajo los tres escalones que dirigen hacia el altar. La buena organización permitió que el salto de la reja se celebrara en un ambiente más calmado que en otras ocasiones.

A pesar de todo, alrededor de las dos de la madrugada se producía un conato de salto a la reja entre un grupo de fieles exaltados que no fue a mayores debido a que la mayoría impuso la calma.

Texto: El Mundo.

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