La bajada en algún grado de la temperatura meteorológica se vio compensada en la mañana de ayer con el calor que pusieron los rocieros almerienses en un nuevo Camino que les llevará hasta la Aldea de Almonte para acompañar a la Blanca Paloma y vivir un año más la salida de la Virgen del Rocío. El centro neurálgico de la peregrinación se situó en la iglesia de San Pedro, sede canónica de la hermandad, donde el consiliario y párroco Esteban Belmonte presidió la misa de romeros ante la imagen de la Virgen y la presencia de cientos de fieles que abarrotaron el templo. La salve rociera dio paso al momento tan esperado por todos con la salida del Simpecado, portado por José Esteban, que lo hizo marcha atrás para no dar la espalda en ningún momento al Santísimo ni a la Virgen. El consiliario destacó en su palabras ese gesto "profundamente eucarístico y mariano" y la hermana mayor, Raquel Criado, manifestó su deseo de un buen camino para quienes lo hacen este año "y que vengan a rezarle a la Virgen los que aquí quedan , para que les lleguen sus oraciones".

En la calle espera la carreta y los bueyes. Uno de ellos se estrena este año y eso se notará un poco en el recorrido. Francisco López Ramón, 'Paco el boyero', y su hijo cuidan todos los detalles junto a un grupo de colaboradores que preparan a los animales. La carreta brilla con esplendor tras haber sido sometida a una profunda limpieza con objeto de llevar el Simpecado desde Almería hasta la aldea almonteña acompañada por cientos de romeros. Pero el primer Camino, el más cercano y el único que pueden vivir muchos devotos es el que la hermandad realiza por las calles de la ciudad antes de su partida. La comitiva salió de San Pedro para dirigirse a la iglesia de Santiago, donde esperaba la junta de gobierno de la cofradía de la Soledad con su hermano mayor, Luis Criado, al frente. En la calle que lleva por nombre el de la advocación mariana de la hermandad decana almeriense se arrojan pétalos de flores al paso de la carreta y en el interior del templo, el Rocío devuelve esa muestra de cariño y devoción con una ofrenda floral a la Soledad. Criado agradece este gesto de manera emocionada, porque es su último año como hermano mayor y por el vínculo paterno-filial que le une a la hermana mayor del Rocío.

Después vendrían el paso por la Virgen del Mar, con otra ofrenda floral a la Patrona de la ciudad y el canto de la salve rociera; el recorrido por la calle Real con nueva lluvia de flores sobre la carreta y la llegada a la Plaza Vieja para disfrutar de una convivencia entre todos los rocieros. A las cinco y media de la tarde se inició la salida de las carriolas con dirección a Fiñana. Después vendrán el paso por el río Guadalquivir, Benacazón, el vado del río Quema con el bautizo de los peregrinos neófitos, Villamanrique de la Condesa y el paso del puente del Ajolí, momento sublime de la entrada en la aldea de Almonte con el que llegará la visita a la Virgen del Rocío y un fin de semana lleno de emociones, sentimientos y oraciones junto a la Blanca Paloma.

Texto: José Manuel Quesada en el Diario de Almería.

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