Recordando crónicas: Caridad.

La Humilde Hermandad de San Francisco de Asís y Cofradía de Nazarenos del Santísimo Cristo de la Caridad en su traslado al Sepulcro, María Santísima de las Penas y Santa Marta, conocida popularmente con el sobrenombre de Caridad, realizó su anual Estación de Penitencia desde la iglesia parroquial de San Agustín, Padres Franciscanos, hasta la Catedral de la Encarnación, para continuar por el casco histórico de la ciudad, hasta llegar a la Carrera Oficial del Paseo de Almería. Días antes, la hermandad de Caridad había realizado el traslado de sus imágenes desde la iglesia parroquial de San Francisco de Asis, en El Quemadero, donde tienen establecida su radicación canónica.

Por primera vez se pudo apreciar la solemne belleza del paso de misterio con el grupo escultórico al completo, incorporándose las imágenes de las Santas Mujeres: María Cleofás, María Salomé, con Santa Marta, en actitud consoladora y María Santísima de las Penas, que vienen a completar las imágenes del Santísimo Cristo de la Caridad, San José de Arimatea, San Nicodemo, San Juan Evangelista y Santa María Magdalena. Este impresionante grupo escultórico se pudo ver sobre el paso de misterio estilo barroco, realizado en carpintería y la talla la irá realizando en distintas fases el maestro de Sevilla, Antonio Ibáñez Valles.

El silencio al paso del misterio del Santísimo Cristo del Calvario en su traslado al Sepulcro fue solo roto por el cuarteto vocal Anacrusa y la Capilla Musical de Viento de Granada.

Sesenta y dos costaleros forman la cuadrilla para el paso de misterio que calza cuarenta y cinco corazones mandados por su capataz Antonio Cárdenas y como contraguías participaron Carmen Orta y José López Navarro.

En perfecto orden y silencio los 120 nazarenos que participaron en la Estación de Penitencia de la cofradía se fueron adentrando en el casco histórico hasta llegar al corazón de la diócesis de Almería, la Catedral de la Encarnación, donde en una simbólica Estación de Penitencia, el paso con el Santísimo Cristo de la Caridad en su traslado al Sepulcro, el capataz dio orden de bajar el paso a tierra durante unos instantes que sirvieron de oración y reflexión para los varios cientos de personas que asistían en la plaza de la Catedral al paso de la cofradía del barrio del Quemadero.

En la presidencia, situada ante la música de capilla y los ciriales, se situaron el hermano mayor Juan Antonio Ruiz Pardo, que estuvo acompañado por el director espiritual de la hermandad, Joaquín Espino Parra.

Durante su itinerario hubo momentos de especial intensidad como su paso por calle Tiendas o ante los conventos de clausura de las Claras y las Puras, además de la mítica calle Cubo.

Texto: José Antonio Barrios en La Voz de Almería.

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