El barrio de El Zapillo se vuelca con su Virgen del Carmen.

El barrio de El Zapillo vivió ayer una tarde-noche de fervor, devoción y esplendor. Si en Semana Santa es el Señor del Gran Poder el que conmueve, con su recogimiento y respeto, en la noche del Lunes Santo a todos los zapilleros, ayer fue Nuestra Señora del Carmen, titular de la misma hermandad, la que llenó de alegría las calles del barrio almeriense.

A las 20:00 horas comenzó la Santa Eucaristía, predicada por el consiliario y párroco de la cofradía, Francisco Fernández Lao. A continuación se abrieron las puertas de la Iglesia de San Pío X, sede canónica de la hermandad, para que comenzase el cortejo.

La cruz de guía, acompañada por dos faroles, abrió el desfile. Multitud de hermanos y feligreses formaron las filas del cortejo. El guión corporativo de la Hermandad del Gran Poder y distintas representaciones cofrades precedieron el paso de la titular mariana.

La presidencia, con el Hermano Mayor, Francisco José García Guzmán, a la cabeza y resto de miembros de la junta y el cuerpo de acólitos escoltaron el paso que portaba a Nuestra Señora del Carmen, patrona del barrio de El Zapillo.

La imagen que tallara José Antonio Navarro Arteaga en 1998 desfiló radiante sobre su paso, adornado con claveles y rosas blancas, y con cuatro grandes guardabrisas que hicieron que la Virgen del Carmen luciese como nunca, más aun después del pasado año en el que su desfile se vio deslucido a causa del viento.

La Banda de Música Santa Cecilia de la localidad almeriense de Sorbas acompañó, un año más, a Nuestra Señora del Carmen durante todo su recorrido. Los músicos no pararon de interpretar las marchas más acordes para la Virgen aspillera.

Durante todo el itinerario, la titular mariana de la Hermandad del Lunes Santo no dejó de recibir numerosas ofrendas florales, a modo de pétalos que caían sobre su paso o de ramos que los más fieles y devotos entregaban para postrarlos junto a la Virgen del Carmen.

Un total de 30 costaleros, comandados por Francisco Romero García y Javier Alonso Ortíz y a la voz de José Manuel Martínez llevaron a la Virgen del Carmen por todas las calles del barrio zapillero hasta postrarse junto al Palmeral, en el Paseo Marítimo. Un rito ya habitual en la Cofradía del Gran Poder y una bella instantánea, con la titular mariana de la hermandad mirando hacia la mar para rogar por todos los pescadores.

El recorrido de vuelta, ese al que catalogan como "el más bonito", estuvo plagado de emociones y sentimientos desde que la Virgen del Carmen abandonó el Paseo hasta que hizo su entrada nuevamente en su barrio zapillero.

A las 00:30 horas, aproximadamente, el cortejo hizo su entrada en la Iglesia Parroquial de San Pío X para a continuación hacerlo el paso con la Virgen del Carmen, cerrando así un año más las fiestas en honor a la patrona de El Zapillo.

Texto: José A. García en el Diraio de Almería.

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