28/7/15

Santa Marta

Solemne Función en honor a Santa Marta a celebrar por la Hermandad de la Caridad.
Iglesia de Santa Teresa, 29 de julio de 2015 a partir de las 20:00 horas. 

27/7/15

Hace un mes: instantes de la procesión "Regina Mater" de Córdoba

Hace justamente un mes, Córodoba era el foco de atención cofrade en una tórrida tarde de verano con la ciudad transformada en un río de hermandades que acudían al tramo de recorrido oficial desafiando el calor extremo.





Reseña de la tercera conferencia del V Centenario de “Las Puras”

El escenario de las tres conferencias ha sido la Iglesia de La Purísima Concepción para que Las Puras, desde su clausura en el Coro bajo, pudiesen estar presentes en los actos organizados para su conmemoración. 

La presidenta de la Asociación de Vecinos "Casco Histórico", Magdalena Cantero, se dirigió a los presentes, haciendo un breve recorrido por los contenidos tratados en las conferencias anteriores, así el arquitecto Eduardo Blanes, responsable de la restauración del Monasterio, expuso el proceso de restauración del edificio, cuya ejecución se desarrolló entre los años 1988 y 2005. 

María del Rosario Torres, profesora de Historia del Arte de la UAL, se centró en los aspectos artísticos y en el patrimonio mueble que alberga el Conjunto declarado Bien de Interés Cultural por la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía en 1992. 

Estableció cómo los preceptos de la Orden Franciscana de pobreza y austeridad marcaron arquitectónicamente el trazado del edificio, mientras que iconográficamente, la Inmaculada Concepción es el epicentro temático presente en las distintas dependencias conventuales. 

Acto seguido, Cantero pasó a presentar al último de los conferencias de este Ciclo, el Historiador y cronista almeriense, Antonio Sevillano, conferenciante y colaborador habitual de Diario de Almería, del que destacó la presidenta de Casco Histórico su prolífico trabajo para recuperar de la pátina del silencio a personajes y personalidades de Almería, al tiempo que destacó el libro que está concluyendo sobre la Historia del Convento de Las Puras. 

Antonio Sevillano Miralles se centró en los aspectos históricos del inmueble y su relación con la evolución de la ciudad, aportando datos relevantes con los que enriqueció su exposición. 

Sevillano Miralles narró los acontecimientos que se han ido sucediendo en el interior del Real Monasterio de Las Puras. Unos muros que han mantenido a buen recaudo la historia viva de Almería gracias al día a día de sus moradoras, un hecho que nos ha permitido conocer desde las consecuencias devastadoras del terremoto que asoló Almería en 1522, la invasión napoleónica en suelo almeriense 1810-1812, la devastadora Guerra Civil que destrozó innumerables documentos y obras de valor religioso, así como cuestiones achacables a la "historia" con minúscula, pero de indudable valor y que nos dicen mucho de la valentía de las mujeres que han habitado estos muros. Citó Sevillano episodios pasados, como los del siglo XIX, cuando el obispo Anacleto Meoro arrebató a Las Puras 325 metros y la casa del portero para la ampliación del Seminario, causa por la que aún les adeudan desde el obispado 19.729 reales. 

Destacó el historiador almeriense cómo tras la desamortización de Mendizábal y ante la obligación establecida a las órdenes religiosas de prestar servicios de enseñanza o sanitarios, en Las Puras se instaló en 1877 el primer Colegio de enseñanza femenino de la ciudad, más tarde cuartel de la Guardia de Asalto, sede de la Delegación Provincial de Juventudes, emisora de Radio Juventud y ahora sede de la Universidad Nacional a Distancia UNED. 

Al finalizar el acto la presidente de la Asociación "Casco Histórico" hizo entrega al ponente de un Diploma en agradecimiento por su participación.

Texto: El Almería.

22/7/15

El Ayuntamiento buscará aumentar la presencia de casetas (cofrades) en el recinto ferial en 2016

Con la feria a poco menos de un mes, las noticias sobre sus novedades y posibles mejoras, es algo que comienza a ser tema de conversación habitual entre políticos y ciudadanos.


A raíz de la decisión de declarar desierto el concurso del cartel de feria de este año, la concejal de Cultura y Fiestas Mayores, Ana Martínez Labella, hablaba sobre estas y otras cuestiones relacionadas en los micrófonos de la Cadena SER el martes (21 de julio de 2015). Aclarada, o más bien repetida, la explicación vía nota de prensa sobre la decisión de que sea el propio área quien diseñe este año el cartel y abanico de feria, la entrevista derivó a otros asuntos relacionados, como la necesidad de que haya una mayor presencia de casetas pertenecientes a empresas y colectivos de la ciudad. Precisamente en esa categoría de "colectivos", aparecen englobadas las hermandades: "Cabe recordar que una de las grandes apuestas siempre ha sido el tratar de involucrar a las hermandades, asociaciones culturales e incluso vecinales en el montaje de las casetas para revitalizar la feria de la noche que se ha visto muy castigada no solo porque el mediodía es el ganador en afluencia de público, sino por la crisis".


Así pues, es por ello que estas declaraciones suenan muy familiares para los cofrades debido a que en el mes de mayo, previo a la fecha de elecciones municipales, los políticos cabeza de lista de PP, PSOE y Ciudadanos, dieron a conocer sus propuestas para con las hermandades en el caso de resultar vencedores. Y precisamente, una de las propuestas de Luis Rogelio Rodríguez Comendador, fue la de propiciar o facilitar una caseta cofrade en el reciento ferial. 

Como podemos comprobar al vincular las promesas electorales con las últimas declaraciones de la concejal responsable, parece que el Ayuntamiento quiere convertir una necesidad de la feria en un regalo para las hermandades y ¡todos contentos! 

El próximo año veremos en que se queda esta historia... Continuará.



Fuente: Cadena SER / La Voz de Almería y Teleprensa

21/7/15

Última conferencia del ciclo sobre el V Centenario de Las Puras por Antonio Sevillano





Los actos conmemorativos del V Centeranrio de la fundación de las Concepcionistas Franciscanas (Las Puras) continúan su curso durante este verano, concretamente con un ciclo de conferencias que se han desarrollado durante las últimas semanas.

Para mañana por la tarde, miércoles a las 20:30 horas, será la tercera y última conferencia del ciclo. A cargo de Antonio Sevillano Miralles, repasará los quinientos años de historia de esta institución en la capital. 




Fuente: blog del V Centenario de Las Puras.
Reseña de la conferencia de Eduardo Blanes sobre la arquitectura del convento de Las Puras en La Voz de Almería

17/7/15

Reseña de la segunda conferencia del V Centenario de “Las Puras”

Al comenzar el acto, la presidenta de la asociación de vecinos, Magdalena Cantero, se dirigió a todos los presentes para enfatizar la vinculación científica y personal que Rosario Torres ha mantenido con el Convento de las Puras desde que a mediados de la década de los setenta, buceando entre los documentos del archivo catedralicio descubrió el testamento de Gutierre de Cárdenas, comendador mayor de León, quien acompañó a los Reyes Católicos en la reconquista de Almería en el año 1489, y al que los monarcas cedieron los terrenos sobre los que se fundó el Convento en 1515, gracias al empeño de Teresa Enríquez, esposa de Gutierre de Cárdenas.

Tras la presentación del acto, Magdalena Cantero cedió la palabra a la profesora de la Universidad de Almería, jubilada el año 2014, Rosario Torres, que deleitó a los asistentes con una exhaustiva disertación sobre la iconografía Mariana y Franciscana presente en el Monasterio.

Aspecto que ofrecía la iglesia de Las Puras.
Aspecto que ofrecía la iglesia de Las Puras.
Rosario Torres comenzó aludiendo al papel trascendental y quizás olvidado de Teresa Enríquez, “es gracias a esta valerosa mujer a la que debemos los almerienses que se erigiera el convento dedicado a la Purísima Concepción y no a otra orden religiosa, como dispuso en su testamento, su difunto marido, Gutierre de Cárdenas”. Dicho esto se detuvo en la figura de la fundadora de la Orden Concepcionista, Beatriz Gómez de Silva, que procedente de Portugal, acompañó a Castilla a la reina Isabel de Portugal, madre de Isabel la Católica.

Desde el punto de vista arquitectónico destacó, Rosario Torres, cómo la pobreza franciscana se impuso tanto en la concepción espacial como en el uso de materiales alejados del boato y la riqueza, circunstancia ésta que ha sido una de las posibles causas del deterioro que sufrió el monasterio antes de la restauración efectuada por la Consejería de Cultura entre los años 1988 y 2005.

Rosario Torres recibe un recuerdo de manos de Magdalena Cantero.
Rosario Torres recibe un recuerdo de manos de Magdalena Cantero.
De manera particularizada, Torres fue mostrando las pinturas que decoran las distintas dependencias monacales con la Virgen María como protagonista, repasando la iconografía de cada una de ellas, hasta concluir con el análisis del retablo barroco del altar mayor de la iglesia y las pinturas que se exhiben en la nave, entre las que destacan La coronación de la Virgen, La Anunciación, La Dormición de la Virgen o La Ascensión.

La iglesia de la Purísima Concepción se quedó pequeña para acoger este acto que contó con la asistencia de la concejala de Alcaldía y Participación Ciudadana del ayuntamiento de Almería, Rafaela Abad; la portavoz municipal del PSOE, Maria del Carmen Núñez y el concejal socialista, Cristóbal Díaz; además del arquitecto Eduardo Blanes, el cronista almeriense Antonio Sevillano, ambos, junto a Rosario Torres, protagonistas de las conferencias del ciclo; y representantes de entidades sociales y culturales, entre ellas el IEA, o hermandades y cofradías ubicadas en el Casco Histórico como Prendimiento, Estudiantes, Soledad, Santa Cena o Calvario.

Texto: FAPE.

12/7/15

Reseña de la primera conferencia del V Centenario de Las Puras: El otro inquilino que habita el convento

La torre más alta del convento es  un centinela que vigila  desde el flanco norte, aprovechando la pendiente del terreno sobre la que se asienta. Es un escenario amplio y luminoso que se alimenta a todas horas de la luz constante que entra por sus ventanales. Las monjas la llaman ‘torremiramar’ porque desde allí, antes de que construyeran los grandes bloques de edificios, se podía ver el mar con tanta claridad que hasta se adivinaba la nacionalidad de los barcos que llegaban al puerto por los colores de la bandera que ondeaba en el mástil. 

Cuando Eduardo Blanes empezó a trabajar en la restauración del convento, el mar ya se no ofrecía en el horizonte como una acuarela extraordinaria, sino que había que buscarlo entre los escasos huecos que dejaban los pisos más altos. Tal vez, en uno de aquellos atardeceres de búsqueda, el joven arquitecto asumió de una vez que aquella ciudad que contemplaba desde el techo del convento mientras trabajaba los detalles de un plano, se parecía más a Beirut que a aquella otra Almería de su infancia, cuando desde los ‘terraos’ se podían rozar con las manos todas las torres de la ciudad. 

Desde la casa donde él nació, en la calle de Gabriel Callejón, se podía recorrer toda la manzana saltando de azotea en azotea, y desde la vivienda que habitó desde los diez años, en la calle de Antonio Vico, podía dominar con la mirada los maltrechos muros del cerro de San Cristóbal y la figura del santo que nos protegía desde las alturas. “Lo que a mí me gustaba de verdad era perderme con mis amigos del barrio por el cerro y guerrear entre las murallas contra las pandillas que venían del Quemadero”, recuerda.

Eduardo Blanes Arrufat fue un niño de barrio que pudo disfrutar de los últimos años de las calles sin coches, cuando pasaba uno tan de vez en cuando que salir a la puerta a verlo era  un acontecimiento. Su vocación de niño callejero se alimentaba con las amistades del colegio y los amigos del barrio con los que compartía sueños a diario, pero chocaba con el inquebrantable muro familiar. Ser hijo de tendero te marca la infancia porque te exige una obligación difícil de entender para la mente de un niño. Él era hijo del dueño de ‘Casa Blanes’, en Obispo Orberá, que en los años sesenta era aún uno de los negocios de comestibles más importantes del centro. Cuántos días de vacaciones, mientras que los compañeros de juegos perdían el tiempo por los arrabales, a él le tocaba echar una mano en la tienda que le daba de comer. “Yo era el que hacía los ‘mandados’, cuando tenía que ir con un reparto a llevar especias o frutos secos a las tiendas pequeñas de los barrios a las que abastecíamos. A veces, si el recado era en Los Molinos o en e l Zapillo, cogía el autobús, pero la mayoría de las veces tenía que ir andando”, me cuenta.

De sus años de colegio recuerda su paso por la escuela de don Rafael, en la calle Real, y sobre todo, sus estudios de Preparatorio con don Juan Jaramillo, antes de afrontar el Bachillerato. Reconoce que no era un estudiante ejemplar, que rondaba más los terrenos del  cinco que los del sobresaliente y que su vocación estudiantil le llegó tarde, cuando en quinto de Bachillerato tomó conciencia de que podía ser brillante. Quizá, en esta decisión de mejorar influyó también su condición de hijo de tendero para intentar tomar un camino menos duro que el oficio de su padre. La historia de aquellos años está llena de hijos de tenderos que se refugiaron en los libros y en una carrera huyendo del sacrificio del negocio. “Comprendí que estudiar era muy importante porque te abría otras puertas y te permitía prosperar”, explica.

El hallazgo de los libros como otra forma de buscar los sueños la había descubierto antes, en sus años en el Instituto, cuando por las tardes, después de la tarea, se refugiaba entre los silencios de la Biblioteca Villaespesa. Allí, embriagado por el olor a libro viejo y a bolas de alcanfor, leyó ‘Oliver Twist’, siguiendo la recomendación de don Félix Moreno, su profesor.

 La carrera Como manejaba con atino el compás y los lápices de dibujo, y destacaba en las matemáticas, decidió hacerse arquitecto, carrera que cursó en Sevilla desde el año 1972. De aquellos años de licenciatura recuerda que cada vez que regresaba a su casa al final de cada curso se encontraba con una ciudad distinta, con un trozo de Almería que se había quedado entre las piquetas y otra nueva que nacía, la mayoría de las veces carente de personalidad y sin memoria. 

En ese entramado de la Almería caótica que crecía hacia arriba y la vieja urbe que se desmoronaba y se quedaba vacía, estaba el barrio de San Cristóbal, donde Eduardo Blanes tuvo la oportunidad de proyectar sus ideas en los años ochenta. “Se trataba de recuperar la trama urbana del antiguo barrio de las Piedras, que era el auténtico ADN de la ciudad”, comenta. Allí planteó una actuación para que los habitantes del barrio no tuvieran que marcharse lejos y pudieran seguir ligados al lugar donde nacieron en condiciones dignas donde se les garantizara la educación de sus hijos y la sanidad imprescindible. Aquella  ambiciosa ordenación del cerro de San Cristóbal se quedó a medias por falta de recursos económicos.

El convento Esa esencia de la ciudad que se iba perdiendo en cada nueva construcción, la pudo rescatar años después, cuando en 1987 inició el proyecto de restauración del convento de las Puras, su gran obra, el trabajo al que dedicó casi veinte años de su vida “Me encontré un edificio lleno de historia pero con un importante deterioro constructivo y de fidelidad histórico-artística debido al paso del tiempo y a las transformaciones que había ido sufriendo”, explica. 

Fue un trabajo artesano, donde hubo  que cuidar los detalles de forma meticulosa para que el lugar no perdiera su alma. Desde entonces está ligado al convento como un inquilino más, como las monjas de clausura que lo habitan. Conoce como ellas cada rincón del recinto: sus eternos silencios; la algarabía de los pájaros en las mañanas de primavera; los contrastes del claustro, donde convergen todos los siglos de historia del convento; y la eterna luz de la ‘torremiramar’, el espacio sagrado donde las monjas, desde antiguo, suben a bordar y a buscar con la mirada el pequeño trozo de mar que se cuela entre los edificios.

Texto y foto: La Voz de Almería

7/7/15

Comunicado de la Soledad sobe la información publicada en prensa tras la detención de la banda de delincuentes que intentó robarles en febrero


La noticia publicada por La Voz de Almería hace unas semanas sobre la desarticulación de una banda de delincuentes acusados de pertenencia a organización criminal y robo con fuerza, parecía poner punto y final al episodio sufrido por la Hermadad de la Soledad en el mes de febrero. 

Otros medios, como el Diario de Almería, recogieron también la noticia de la detención destacando el hecho de que el intento de robo frustrado podría haber sido encargado a la banda por un coleccionista. 

Ante estas informaciones, la Soledad ha decidido emitir un comunicado advirtiendo de la imprecisión de algunas de las informaciones publicadas respecto a los enseres y localización de los mismos, con la finalidad última de concienciar de la importancia de no dar informaciones erróneas que pueden llegar a ser, incluso, no sólo "simple" desinformación, sino peligrosas para la corporación y templo donde radica, al poder despertar los malos deseos de delincuentes.