Jorge Ponce resalta con brillantez y profundidad el sentir del costalero

“La Semana Santa es una encrucijada de sentimientos. La eclosión de las ilusiones alimentadas durante doce meses de espera y un poquito de sentimiento de vacío. Porque los cofrades, que somos gente de costumbres, buscamos cada año el mismo paso por la misma calle para que suene la misma marcha y agarrar y traer a la fuerza ese momento que guardamos en nuestra mente...”, con estas emotivas palabras, Jorge Ponce, describió las emociones y el sentir de los cofrades, en su disertación de la XXXI edición del Pregón del Costalero que organiza la Hermandad de las Angustias. 

El acto, que estuvo presidido por el teniente hermano mayor de la Real e Ilustre Congregación Hermandad de Nuestra Señora de las Angustias y del Santísimo Cristo de la Buena Muerte, David Colomera Fuentes, contó con la asistencia de representaciones de la Agrupación de HH y CC de Almería; y hermanos mayores de las hermandades de Prendimiento, Santa Cena, Silencio y Resucitado, además de numerosos cofrades y costaleros que llenaron la bella iglesia de la Compañía de María.

Tras la presentación del pregonero, realizada por María del Carmen Rodríguez Torralbo, Jorge Ponce, licenciado en derecho y cronista taurino en LA VOZ, rememoró sus inicios cofrades. “Por cosas de la vida, yo vine a caer en la Almería cofrade casi de casualidad. La vereda que atravesaba mi entorno familiar me hizo aterrizar al mundo cofrade en la Híspalis, en la rivera del Guadalquivir. Allí, en Sevilla, ví mis primeras procesiones. Ví subir tembloroso mi primera cruz de guía por la Cuesta del Bacalao. Me asustaron mis primeros nazarenos, escuché mis primeros redobles cruzando el río que separa la ciudad del arrabal”, dijo el pregonero

En su recorrido cofrade, Ponce, descubrió su sentir costalero en Sevilla, con el Cristo Coronado, de la Hermandad del Valle y Almería. “Pero si me siento costalero de algún sitio, ese es del misterio de la Santa Cena, con la que este año serán 11 consecutivos los Domingos de Ramos que me acoja en las trabajaderas de sus entrañas”, señaló emocionado Jorge. 

El brillante pregón de Ponce tuvo como guinda el magnífico concierto ofrecido por la Banda de Cornetas y Tambores Nuestra Señora del Carmen, de Almería.

Noticia publicada en La Voz de Almería

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